Mascota Maldita, el gato negro

Gato negro

El gato negro, la mascota asociada a la mala suerte.

En el antiguo Egipto, el gato negro era un gato sagrado y no sólo una mascota, por su asociación con la diosa Bastet, los egipcios los veneraban y estaban muy bien considerados. Se les atribuía protección y estaban asociados a las deidades.

En el s.XIV cambiaron las tornas y se empezaron a tratar a los gatos negros como mágicos y portadores de mala suerte. Los gatos negros se camuflan muy bien en las noches y son sigilosos.  Se asociaban estos gatos con las brujas, se decían que los gatos surcaban los cielos montados encima de las escobas de las brujas. En aquél momento las brujas eran perseguidas por toda Europa y otras regiones, la mala suerte fue que tras la aparición de la enfermedad peste bubónica, mal llamada » peste española«,  todas las razas de gatos estaban siendo sacrificadas por miles al igual que las brujas. Esto hizo que las ratas y todos los roedores se multiplicaran rápidamente sin que nada lo impidiera siendo estos los verdaderos culpables de la pandemia. De esta manera la enfermedad se extendió sin remedio y fue una catástrofe.

La iglesia católica hablaba que las mujeres de Dios eran las monjas y las mujeres del diablo eran las brujas. Por ese motivo  empezaron a estigmatizar a los gatos de color negro. Desde entonces los gatos negros han sido objeto de exclusión y discriminación pero nosotros desde aquí os animamos a la adopción de un gato negro, ellos no tienen culpa y son igual de cariñosos que los demás, no os perdáis por una tontería a una gran mascota. Además, solemos dar la culpa, muchas veces, de nuestras decisiones si las relacionamos con el cruce de un gato durante el transcurso de nuestro día. Esto último siempre teniendo en cuenta lo supersticioso que seas.